lunes, 14 de abril de 2008

Ricardo, el Patán.

Siempre hemos sentido a Ricardo Lagos como un "patán" que quiere demostrar una categoría de la que carece.


Ricardo Lagos Escobar , era a Septiembre de 1973, un oscuro abogado, de la Unidad Popular, ex Radical, posteriormente socialista, fue designado Embajador de Allende ante el Hermano Mayor, la ex URSS, cargo que nunca pudo asumir al no ser ratificado por el Congreso.


Nos vamos a detener en el sujeto, pues creemos necesario aclarar algunos temas, posa de valiente, pues en el programa televisivo "De Cara al País " con su dedo en ristre se “enfrenta” al General Pinochet. Valiente gesto, enfrentar a una administración que por propia voluntad llamaba a un plebiscito que significaba su termino, como por demás, lo establecida la constitución dictada por Pinochet, aprobada en plebiscito, la que ahora irónicamente lleva la firma de Lagos.


Alrededor del año 1962 se casa con una rica heredera viñamarina, Carmen Weber, con la que parte a Estados Unidos, por dos años a la Universidad de Duke, donde obtiene un doctorado, vuelve a Chile con dos hijos, Ricardo y Ximena, separándose definitivamente de su esposa. Versiones que hemos conocido con los años nos cuentan que el “yerno”, más bien perno, arruinó a la familia, encerró a la ex esposa en una Clínica psiquiatrita y de su dinero nunca más se supo.


El resto de su historia, es conocida, llegó a la presidencia de la Republica en una reñidas elecciones, después de haber corrompido totalmente al MOP, en año 200, superando por una ínfima cantidad de votos, poco más de 20 mil, al postulante opositor, Joaquín Lavín Infante, en un proceso de una gran intervención electoral, en el que para que no subiera la bencina, que se temía le restara votos, el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle simplemente se gasto 600 millones de dólares del fondo de estabilización del petróleo.


Sin lugar a dudas nunca hemos tenido una administración cuto paso haya estado tan jalonado de escándalos, robos ni tampoco de una ineficiencia tan absoluta, sin temor a equivocarnos, creemos que la administración de don Ricardo I ha sido de las más deficientes que hemos tenido, siendo el galardón disputado solo por su compañero Salvador Allende y su compañera Michelle Bachelet,


Sobre-sueldos, desvíos de fondos, licitaciones con valores inflados, asignaciones indebidas, malversación de fondos, simples robos, compra de chatarra a precio de ferrocarriles, proyecto Transantiago, perdida de millonario jarrón, trapisondas de toda especia, descarada intervención electoral, inauguraciones mula


Nos cambiaron la democracia de las libertades por una cleptocracia totalitaria.